Tuve el placer de participar un año más en ERUS26, la 23.ª reunión de la EAU Robotic Urology Section (ERUS), celebrada en Padua, Italia, del 9 al 11 de septiembre. Un encuentro que reúne a especialistas de todo el mundo para conocer y compartir los últimos avances en cirugía robótica aplicada a la urología.
Volver a ERUS es siempre una gran oportunidad para aprender, intercambiar experiencias y debatir con compañeros sobre una disciplina que está evolucionando a una velocidad extraordinaria.
Mi participación en ERUS26
En esta edición tuve la oportunidad de moderar dos sesiones quirúrgicas y de presentar en formato semi-live una técnica de prostatectomía simple con abordaje single-port.
Este tipo de sesiones son especialmente enriquecedoras porque permiten analizar la cirugía desde una perspectiva muy práctica, conocer diferentes formas de abordar un procedimiento y debatir sobre aquellos aspectos que pueden ayudarnos a seguir mejorando nuestra práctica quirúrgica.
La cirugía en directo fue, precisamente, uno de los grandes pilares de ERUS26, con especial atención a los procedimientos urológicos oncológicos y no oncológicos y a la incorporación de diferentes plataformas y tecnologías robóticas.
El futuro de la cirugía robótica
Una de mis principales conclusiones de esta edición es que estamos entrando en una nueva etapa de la cirugía robótica. Hoy contamos con plataformas procedentes de diferentes partes del mundo, cada una con tecnologías, conceptos y abordajes distintos. Por eso, más que preguntarnos cuál es el mejor robot, debemos entender qué puede aportar cada plataforma y cómo aprovechar sus fortalezas para mejorar la cirugía.
A ello se suma el desarrollo de la cirugía robótica single-port, que permite abordar procedimientos cada vez más complejos a través de un único acceso; el avance de la telecirugía, con enormes posibilidades para la formación, la colaboración y el acceso remoto a profesionales altamente especializados; y el creciente papel de la inteligencia artificial en el análisis de datos, imágenes y vídeos quirúrgicos.
No estamos asistiendo únicamente a la evolución de la cirugía robótica, sino a la convergencia de robótica, single-port, conectividad, datos e inteligencia artificial. El verdadero reto será comprender dónde puede aportar valor cada una de estas tecnologías y trasladar ese avance a mejores resultados para nuestros pacientes.
Quiero terminar felicitando a Alberto Breda, Fabrizio Dal Moro y a todo el equipo organizador por un programa científico de gran nivel, por la magnífica organización y por hacernos sentir tan bien acogidos en Padua.

