Especialidades

La cirugía robótica es una técnica de cirugía de mínima invasión que utiliza los últimos avances para que la operación quirúrgica sea lo menos invasiva y lo más precisa posible. El primer robot quirúrgico que se lanzó fue Da Vinci, de Intuitive Surgical. En el año 2021 se ha lanzado HUGO, de Medtronic.

A pesar de las diferencias entre ambos, son sistemas parecidos y con una serie de claras ventajas.

El robot se comanda desde una consola en el quirófano que permite al cirujano operar con mayor ergonomía, menos cansancio -y por tanto menos errores- y que además aumenta la visión de la cirugía x10.

Adicionalmente el robot elimina el movimiento de temblor de las manos, convirtiendo la cirugía en aún más precisa y menos lesiva.

¿Para qué cirugías se usa?

Las tres cirugías más exigentes técnicamente en urología que se benefician del uso de tecnología robótica son la prostatectomía radical (para tratar de que la disección sea lo mejor posible y minimizar la disfunción eréctil y la incontinencia urinaria), la cistectomía radical (por cáncer vesical, por los mismo motivos) y la nefrectomía parcial, por el riesgo de hemorragia.

Pero, ¿qué repercusión tiene todo esto sobre el paciente?

Menos agresión quirúrgica, menos dolor, un postoperatorio más corto, menos sangrado y menos necesidad de transfusión. Existen estudios que indican que el uso de tecnología robótica podría suponer una menor probabilidad de disfunción eréctil y de incontinencia urinaria.