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¿Acortar el pene? Para la desviación congénita de pene, seguimos apostando por el no

Desviación congénita de pene
La desviación congénita de pene difiere de la enfermedad de Peyronie

A diferencia de la enfermedad de Peyronie, la desviación  congénita del pene es una desviación que se presenta desde el nacimiento. Puede ser dorsal (el pene mira hacia arriba), lateral o ventral (el pene mira hacia abajo), siendo ésta última, la más frecuente.

En el caso de que la incurvación impida o dificulte la actividad sexual, está indicada su corrección quirúrgica, dado que en este caso no existe una placa que retirar o incidir.

Las técnicas que se deben realizar son las que producen un acortamiento de la longitud del pene. En este sentido, hace años el grupo de Osama Shaeer, de El Cairo, desarrolló un procedimiento que permitía corregir la curvatura pero con un mínimo o nulo acortamiento del pene. Este método ha sido ampliamente utilizado porque a día de hoy ofrecen unos resultados satisfactorios.

En un reciente artículo publicado en la revista European Urology describen la tercera modificación de esta técnica (Shaeer III). Los resultados obtenidos en 127 pacientes muestran una completa corrección de la desviación, sin que se hayan observado casos con disfunción eréctil tras la cirugía, ni acortamiento del pene y simplificando además el procedimiento. Sí que se produjo, sin embargo, un estrechamiento leve del cuerpo del pene que, de media, fue de 0.77cm.

Por todo esto apostamos por no realizar un acortamiento de pene en los casos de desviación congénita del mismo.

Blog del Dr. Romero Otero