Especialidades

Estudio de la Fertilidad

Cerca del 50% de las parejas no pueden lograr un embarazo después de un año de relaciones sexuales sin método anticonceptivo.

Hoy en día el hecho de la búsqueda de descendencia a una edad avanzada y nuestros hábitos de vida, están provocando que muchos varones presenten alteraciones seminales. Estas se pueden traducir en dificultad para embarazar a su pareja.

La subfertilidad se define como la incapacidad de una pareja sexualmente activa de conseguir un embarazo espontáneo durante 1 año. Es por tanto importante remarcar que no se debe considerar que existe un problema por debajo de este límite temporal, a contar desde el momento en el que se ha tomado la decisión de intentar conseguir un embarazo (desde el abandono de métodos anticonceptivos). Teniendo en cuenta estos preceptos, se considera que alrededor del 15% de las parejas que buscan activamente un embarazo no lo consiguen en ese primer año. Es importante remarcar que se considera un problema de la pareja, ya que alteraciones en un miembro pueden verse compensadas por el otro y, por tanto, es necesario estudiar a ambos a la vez.

Existen numerosas condiciones que pueden afectar a la fertilidad del varón, como las anomalías congénitas y genéticas, las infecciones del tracto urinario inferior, antecedentes de enfermedades malignas, aumento de la temperatura escrotal (varicocele), alteraciones hormonales, o factores inmunológicos.

Sin embargo, hasta en un 30-40% de los casos no se encuentra una clara causa, por lo que se define como una subfertilidad idiopática. Se considera subfertilidad primaria en caso de que no se hayan conseguido embarazos previos con la pareja actual (u otras previas), y secundaria en caso contrario.

Entrevista clínica con un andrólogo superespecializado. Además de recoger los antecedentes personales, se evaluarán aspectos importantes como la duración de la subfertilidad, si se trata de primaria o secundaria, y la edad y el estado fértil de la pareja. Se realizará una exploración física focalizada, con especial atención a la presencia de signos de hipogonadismo, el volumen y consistencia testicular, y la presencia de varicocele (dilatación de las venas que drenan la sangre de los testículos).

Estudio de laboratorio:

  • El primer paso consiste en pedir un seminograma o espermiograma, dado que si su resultado es normal, no es preciso realizar más estudios. En caso de se observen alteraciones, es necesario obtener un segundo seminograma confirmatorio. Para su realización, se debe obtener todo el semen procedente del eyaculado tras un periodo de abstinencia de 3 a 5 días. Es importante recoger toda la muestra sin pérdidas, y entregarla en el laboratorio que va a realizar su análisis no más tarde de 1 hora tras su obtención. Las alteraciones más frecuentemente observadas son las relativas a la concentración de espermatozoides, su morfología y su movilidad, pudiendo observarse combinaciones de las mismas. En caso de ausencia completa de espermatozoides, se denomina azoospermia, y no es necesario recoger una segunda muestra.
  • Si se han apreciado alteraciones en el primer seminograma, además del confirmatorio, será necesario realizar una analítica general con un perfil hormonal que incluya testosterona, LH, FSH, y prolactina, que ayudará a establecer un posible diagnóstico y a evaluar la severidad del problema, en su caso.
  • Estudios genéticos: dependiendo de los hallazgos, puede ser necesario estudiar factores genéticos que puedan establecer el diagnóstico (cariotipo, microdelecciones del cromosoma Y, gen de la fibrosis quística). En todo caso, se trata de una prueba que se realiza con un sencillo análisis de sangre.
  • Ecografía-doppler testicular: necesaria para evaluar alteraciones morfológicas de los testes, como el tamaño, la presencia de nódulos y/o calcificaciones. El doppler nos permite apreciar la presencia y, en su caso, el grado de un varicocele.

El tratamiento dependerá de los resultados obtenidos, y en todo caso se hará con la colaboración de la unidad de fertilidad correspondiente. Se definen varios dependiendo de los hallazgos, que de forma general se pueden diferenciar en dos grandes grupos:

a. Alteraciones de la concentración, movilidad y morfología. Aunque en muchos casos no se encuentra una clara causa, sí se definen situaciones que pueden agravar o provocar este cuadro, con lo que se tomarán las siguientes medidas terapéuticas:

  • 1. Cambios del estilo de vida. Es necesario llevar una vida saludable, con una dieta sana y equilibrada, la realización de ejercicio físico moderado (no intenso), abandonar el hábito tabáquico u otras drogas, si procede, así como la ingesta moderada de alcohol. Son todos factores que influyen de forma indirecta en la calidad del semen.
  • 2. Suplementos vitamínicos. Existen múltiples formulaciones en el mercado que pueden ayudar a mejorar la calidad del semen en determinados casos. Sin embargo, la gran heterogenicidad de los mismos, así como la ausencia de factores claramente causales de las alteraciones en el semen de la mayoría de los casos, impiden dar unas recomendaciones generales para su uso.
  • 3. Tratamiento del varicocele. Está demostrado que la dilatación de las venas que drenan en testículo puede influir negativamente en la calidad del semen. Su corrección, por tanto, está indicada en el caso de varones con varicocele significativo y alteraciones en el seminograma que presenten subfertilidad. En nuestro centro, realizamos la varicocelectomía microquirúrgica, que a través de una minima incisión sobre el pubis permite seccionar las venas dilatadas que están provocando el cuadro. La utilización del microscopio, además de permitir evaluar las estructuras con mayor precisión, disminuye las posibles complicaciones del procedimiento, y ha demostrado tener las mejores tasas de resolución del varicocele y de mejora de la calidad del semen.

b. Azoospermia. Se trata de la ausencia total de espermatozoides en el eyaculado. Puede deberse a alteraciones hormonales, a una insuficiencia testicular o a la sección previa de los conductos deferentes (vasectomía). En otros casos no se encuentra una clara causa.

  • 1. Alteraciones hormonales. Si éstas se deben a la administración exógena de hormonas (habitualmente con el fin de mejorar el rendimiento deportivo), se puede llegar a la corrección del cuadro con la interrupción de su administración y/o con distintos tratamientos hormonales.
  • 2. Cuando el cuadro se debe a una insuficiencia o fallo testicular, bien sea de causa genética (síndrome de Klinefelter), o adquirida (tratamientos quimioterápicos, o sin clara causa evidente), puede ser necesario realizar una biopsia testicular con el fin de diagnosticar definitivamente el cuadro y conservar espermatozoides en caso de que se encuentren. Se trata de una intervención sencilla, que se puede realizar bajo anestesia local y en la que, mediante una incisión en el escroto, se recoge una muestra de la pulpa testicular.
  • 3. La causa más frecuente de azoospermia en la población general es que el paciente se haya intervenido previamente de una vasectomía. En tal caso, habría que considerar el tiempo desde la intervención y la edad de la pareja, siendo posible realizar una repermeabilización de los deferentes o vaso-vasostomía. Se trata de un procedimiento que puede realizarse con anestesia local y sedación, y mediante dos incisiones laterales en el escroto, se procede a la sutura de los conductos deferentes. Es necesaria la ayuda de un microscopio quirúrgico, y en su éxito influyen tanto los factores del paciente y su pareja, como la experiencia del cirujano. Durante la cirugía, es posible tomar asimismo una biopsia del testículo para congelar los espematozoides, de cara a realizar procedimientos de reproducción asistida si el procedimiento no culmina en un embarazo exitoso.

ESPECIALIDADES MÉDICAS UROLÓGICAS

Cáncer de Próstata

El cáncer de próstata es muy frecuente, afecta al 25% de hombres a partir de 50 años y al 80% de los mayores de 90…

Cirugía de Peyronie

Se desconoce la causa de la enfermedad de Peyronie. Afecta al 5% de los hombres de más de 50 años…

Prótesis de pene

El equipo del Dr Romero-Otero está considerado como uno de los de mayor experiencia a nivel nacional…

Disfunción Eréctil

Más de la mitad de los varones mayores de 50 años padecen algún grado de disfunción eréctil…

Infertilidad masculina

Cerca del 15% de las parejas no pueden lograr un embarazo después de un año de relaciones sexuales…

Incontinencia urinaria

La incidencia de la incontinencia urinaria entre hombres es mucho más común de lo que se piensa…

Estenosis de uretra

Hablamos de estenosis de uretra cuando se produce un estrechamiento anormal de la uretra…

Vasectomía

La vasectomía es un método anticonceptivo para el varón. Consiste en una intervención quirúrgica menor ambulatoria en la cual se secciona el conducto deferente de cada testículo…