Vigilancia activa para el cáncer de próstata

Vigilancia activa para el cáncer de próstata

vigilancia activa

 

Artículo premiado en el 33º Congreso Anual de la EAU en Copenhague

Este artículo fue premiado por ser el artículo más citado en el año y hacemos en este post un pequeño resumen de su contenido.

Diferentes terapias

El artículo pretende distinguir entre dos estrategias diferentes del manejo del cáncer de próstata. Por un lado, la que se basa en la terapia de privación de andrógenos no curativa en pacientes con una progresión sintomática y que pone foco en la reducción de los niveles de andrógenos, para evitar, en la medida de lo posible, que afecten a las células cancerosa. Por otro lado, las terapias basadas en la Vigilancia Activa (VA) que implica administrar un tratamiento curativo en función de la progresión de la enfermedad. Los objetivos de las dos estrategias y su gestión son diferentes.

Intentamos revisar el rol de la VA como actuación sobre pacientes con cáncer de próstata (CP) de bajo riesgo y analizar sus beneficios y las dificultades que presenta su aplicación.

Sobre la metodología

A nivel metodológico se realizó una exhaustiva revisión de los términos VA y sus relacionados como biopsia, marcadores biológicos, resonancia magnética, neoplasias prostáticas utilizando la base de datos electrónica PubMed del National Center for Biotechnology Information, buscando aquellos elementos que presentaron una descripción detallada con información demográfica y de enfermedad de los pacientes en el momento del diagnóstico, los criterios de inclusión para la vigilancia y un protocolo para el seguimiento de los pacientes.

Algunas Conclusiones

La VA parece reducir el sobretratamiento en pacientes con CP de bajo riesgo sin comprometer la supervivencia específica del cáncer a los 10 años. Por lo tanto, la VA es una opción para pacientes seleccionados que desean evitar los efectos secundarios inherentes a los diferentes tipos de tratamiento inmediato. Sin embargo, los criterios de inclusión para VA y el método más apropiado para monitorizar a los pacientes aún no han sido estandarizados.

Detectar el nivel de riesgo

Como muchos casos de CP detectados con PSA no son especialmente agresivos, surge la pregunta de si es necesario tratarlos inmediatamente. La importancia clínica del CP depende tanto de la biología intrínseca del tumor (pequeño volumen, localizado, bajo grado) como de la situación clínica del paciente. El CP clínicamente insignificante puede mostrar una baja agresividad y una importancia clínica limitada debido a la edad del paciente o al perfil de comorbilidad.

Del mismo modo, el CP (cáncer de próstata) indolente puede ser de bajo riesgo, independientemente del estado clínico.

Actualmente la mayoría de las definiciones de CP indolente que se muestran en la literatura siguen la definición de Epstein de 1994 que se refiere a la enfermedad limitada al órgano con un índice de Gleason ≤6, sin patrón de Gleason 4/5 y un volumen tumoral de <0.5 cc.

Resultados de la Vigilancia Activa

En el artículo se establecen tablas de resultados del programa de VA que deben evaluarse para evitar el sobretratamiento y deben incluir la evaluación del impacto en la calidad de vida del paciente entre otros factores. La evaluación de estos resultados implica la consideración de la mortalidad general, la mortalidad específica del cáncer y la mortalidad sin metástasis.

Y debemos destacar que los resultados, hasta la fecha, han sido similares a los logrados en pacientes que reciben tratamiento curativo inmediato.

Otros elementos del estudio

El artículo detalla otros elementos que deben tenerse en cuenta en el seguimiento y gestión de la VA como son  la eficacia frente a los costes generales de este tipo de tratamiento, el análisis de los índices de Antígeno prostático específico (PSA) y su utilidad como marcador que depende de encontrar un punto de corte que pueda usarse para determinar cuándo actuar, el papel de los Biomarcadores proteómicos y genómicos, o las ventajas de las proyecciones y los resultados por imagen  de resonancia magnética, morbilidad de la biopsia y muchos más elementos definitorios de este estudio.

Los resultados y conclusiones obtenidos han demostrado que la heterogeneidad en los criterios de selección y protocolos de seguimiento se deriva del conocimiento en evolución sobre el CP y el cambio en las herramientas de evaluación del riesgo que debemos tener en cuenta para la aplicación o no de la terapia de VA.

Gracias a todos los compañeros que han hecho psible este trabajo Borja García Gómez , José Manuel Duarte Ojeda , Alfredo Rodríguez Antolín ,  Antoni Vilaseca Cabo , Sigrid Carlsson y Karim Touijer.

Puedes leer el artículo más completo aquí

 

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